Marisol (*) es una de las grandes figuras del arte contemporáneo. En este trabajo de -cinco entregas- la reconocida investigadora y curadora María Luz Cárdenas elabora una rica semblanza de su trabajo, sus influencias y sus motivaciones y, sobre todo, la mirada integradora y renovadora que trascendió los movimientos artísticos del siglo XX.

En este primer texto, Cárdenas acerca al lector al imaginario de la artista, así como a la revelación de sus obras -“por las cuales el proceso artístico deja de ser descifrable”-; ello, sin dejar de lado la mención al contexto que les brinda sentidos

Marisol portada

I

El Gesto

Cáustica, refinada. Impecable en el manejo de los materiales, la técnica y los recursos expresivos. Penetrante, poética, irónica, sofisticada. Mordaz. Crónica risueña y perversa; crónica dramática y cargada de humor. Conmovedora. Crónica de los ritos y los mitos del presente; de los actos desgarrados y solitarios que gobiernan nuestras relaciones y costumbres. Crónica de la incomunicación; de los hombres anónimos; de los hombres notables…

Marisol IFrente a la obra de Marisol es imposible permanecer indiferentes. Hiere, gusta, estremece. Encabeza, en el arte de este siglo, un posible catálogo/inventario de las más profundas referencias visuales e iconográficas acerca de nuestras vidas.Marisol-01 Marisol: la escultora venezolana que habló al mundo sobre los placeres y dolores que vivimos día por día; y lo hizo con un lenguaje depurado y espeluznante, violento y elegante. Su trabajo atraviesa el espacio simbólico, los arquetipos y el imaginario colectivo contemporáneo, integrados a un contexto plástico y poético signado por la transgresión y la transformación. Agresivamente sutil. Absolutamente radical.

Figuras con rostro. Con su propio rostro. Sin rostro. Con el rostro de todos: de los comerciantes, de los presidentes, los niños en coche, las familias reales, las familias pobres, los paseos, los animales domésticos, los héroes, los artistas, los santos, los televisores, las mucamas, los mitos, los negros, los indios, las mujeres que ahogan sus gritos en la inmensa soledad de las reuniones y los sacramentos sociales. Marisol IIMarisol construyó un discurso muy original, evocador de asociaciones múltiples que van de la imaginería de los santos góticos en madera, el arte primitivo americano y las imágenes surrealistas para expresar la condición contemporánea, los roles de género, la vida familiar…. Resulta lógico, pues, acercarnos a la trayectoria de esta gran artista quien, con su glamour y sus maravillosas esculturas, hiciera tanto por estimular y remover el ambiente artístico internacional, cuando apenas comenzaba el pop art. Sus obras nos acercan a esos extraños momentos en los que el proceso artístico deja de ser descifrable y se convierte en gesto, magia o rito de las entrañas.

II

Orígenes, antecedentes y contexto

Después de la Guerra –una guerra demente que alteró las consignas de nuestras conexiones con el mundo, una guerra que cambió los parámetros estéticos vigentes– el centro artístico se desplazó desde Europa a los Estados Unidos. En su mayoría refugiados, llegados hacia los años cuarenta, numerosos artistas de sólida trayectoria y protagonismo en los orígenes del arte moderno, se establecieron en Nueva York. Hans Hofmann, Duchamp, Mondrian, Albers, Max Ernst, Gropius, De Kooning, Richard Lindner… serían ellos quienes asumirían la tutoría y la formación de la generación que surgía y crearon, en Nueva York, una escuela artística como anteriormente no había existido en el país.

Marisol IIILa primera manifestación importante en la pintura, nacida como respuesta de los jóvenes artistas neoyorquinos guiados por los maestros europeos, fue el expresionismo abstracto, orientado al desarrollo de un estilo pictórico basado en la recuperación del gesto, el uso expresivo del color y en un intento de dibujar la imaginería del subconsciente. Tal y como lo pronunciara radicalmente Robert Motherwell, se precisaba una experiencia sentida: intensa, inmediata, directa, sutil, unificada, cálida, vívida, rítmica. Marisol IVLos artistas se aproximaban a tientas a una estética que repudiaba la hegemonía del intelecto y permitía la expresión libre y espontánea, en tanto respuesta a las contradicciones del avance tecnológico como garantía de progreso, y en un volver a la intuición ante el quebrantamiento de valores y la debacle política y social de la posguerra. A comienzos de la década de los años cincuenta, era un estilo ya internacionalmente reconocido. Marisol VLos nombres de Franz Kline, Arshile Gorky, Hans Hofmann o Motherwell,  en el terreno del expresionismo abstracto, y Jackson Pollock y De Kooning, como líderes de la vanguardia gestual de la Escuela de Nueva York, abanderaron la toma de conciencia del arte norteamericano como un arte universal de tal fuerza que rebasó los límites continentales. En todo el mundo, la influencia de la Escuela de Nueva York se hizo patente al punto de convertirse en una academia oficial.

Como era de esperar, la generación de artistas de relevo se rebeló contra esta tendencia, argumentando que desembocaba en un callejón sin salida y concebía la pintura como un asunto de mero color, pinceladas y composición, desatendiendo el problema del tema, el cual debía ser recuperado. Marisol VILos temas seleccionados fueron los más cercanos, los que el artista pudiese encontrar en su entorno, no sólo dentro del paisaje urbano sino dentro de la televisión, los mensajes publicitarios, las costumbres, las imágenes populares o el mundo cotidiano que, a la sazón, llegaron a constituirse en temas innovadores, radicales y emblemáticos de una nueva conciencia. El Arte en América pasó a ser el Arte de América. Larry Rivers, Robert Rauschenberg y Jasper Johns fueron los responsables de la incorporación de estas nuevas soluciones plásticas, en franca oposición con el legado expresionista. Atengámonos simplemente a la célebre sentencia de Rauschenberg, según la cual no habría razón para no considerar al mundo como una pintura gigantesca. Marisol VIIEllos introdujeron la pintura del signo, sus objetos desbordaron el margen estrictamente pictórico; también integraron imágenes del universo urbano como elemento provocador y perturbador, desafiaron las restricciones convencionales de división de géneros aislados como pintura, escultura o dibujo y combinaron técnicas en las cuales los materiales de desecho cohabitaban con pigmentos tradicionales. El resultado fue la realización de cuadros/objeto, cuadros con gigantes billetes de banco, con moldes de yeso, con ensamblajes de dianas de tiro al blanco. Hacia 1954/1955, su influencia en el medio artístico americano era ya definitiva. LMarisol-02a dictadura del expresionismo y la abstracción cedió el paso a estas nuevas imágenes, nuevas técnicas, nuevos significantes culturales e interpretaciones de los emblemas e íconos populares. Unido a un planteamiento similar de recuperación del mundo cotidiano propuesto por artistas como Richard Hamilton y Peter Blake, el reino del pop art quedó instaurado a finales de los años cincuenta. Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Claes Oldenburg, Robert Indiana, James Rosenquist, Tom Wesselman o Ed Rucha asumieron la condición sensible de la época: una sensibilidad moderna donde la estética es la estética industrial, de los supermercados o de los productos comerciales que invaden el contexto humano. Marisol VIIIPor otra parte, crearon paradigmas de asociaciones con respecto a la manera de comprender y representar la figura humana sin ataduras anatómicas e incorporando los materiales que tuviesen a la mano. Nueva York como centro de irradiación de la cultura popular, se convirtió en el eje de las nuevas vanguardias que trastocaban los cánones con sus conceptos, no solamente en las artes plásticas sino en el cine, la televisión, la moda, el maquillaje, el diseño de interiores, la literatura, la fotografía…


(*)  Marisol (Marisol Escobar) nació en París, Francia, el 22 de mayo de 1930. Murió en Nueva York, Estados Unidos, el 30 de abril de 2016. El Museo de Arte Moderno de Nueva York la considera una artista francesa de origen venezolano que trabajó fundamentalmente en la ciudad de Nueva York.